Los avances en la prevencion del VIH

Cuando se habla de protección en las relaciones sexuales, siempre se abordan dos aspectos fundamentales: los embarazos no deseados y las enfermedades de transmisión sexual y, dentro de estas, la que más resuena en nuestra mente es el VIH, Virus de Inmunodeficiencia Humana, causante del SIDA.

Ya os contamos aquí cuál es el ABC con respecto a la protección contra el SIDA. La C, de condón, es, hasta la fecha, la más realista de las opciones. Sobre todo si no tienes pareja estable, el único método eficaz para prevenir el contagio por VIH es en la actualidad el uso correcto del preservativo.



Pero los condones pueden romperse y esto, que desde la aparición de la anticoncepción de urgencia, reduce el problema de un embarazo no deseado, sigue siendo un riesgo en cuanto a las enfermedades de transmisión sexual. Y en concreto en relación al SIDA.

Desde los más prestigiosos estudios científicos nos llegan dos buenas noticias en el tema de la prevención del contagio por VIH.

Un estudio científico realizado por investigadores del Centro de Control de Enfermedades de EEUU asegura haber desarrollado un gel microbicida que, mediante su aplicación vaginal, es capaz de prevenir el contagio del VIH. El gel, que de momento sólo se ha probado en monos, con buenos resultados eso sí, está compuesto por un antirretroviral experimental, que es capaz de inhibir la integrasa. La particularidad de virus como el del VIH (retrovirus) es que son capaces de integrar su material genético en el material genético del hospedador. La proteína que realiza esta acción es la integrasa. Y el gel desarrollado inhibe su acción.


Los retrovirus necesitan realizar este proceso para poder multiplicarse, infectando, así, miles y miles de células. Con este gel, el virus no puede insertar su material genético en los linfocitos del sujeto expuesto al contagio y, al no poder reproducirse, no puede infectar el organismo.

La mala noticia, además de que sólo ha sido testado en monos, es que no es 100% efiicaz y, sobre todo, que los investigadores temen que los pacientes ya infectados desarrollen resistencias a este nuevo compuesto, mutaciones en la integrasa del virus que le sirvan para esquivar la acción del antirretroviral (el VIH es particularmente experto en esto). Y por tanto, de momento no vamos a poder olvidarnos del preservativo.

La buena noticia es que esto, quizás, esté cada vez más cerca, al menos en cuanto al SIDA se refiere.